7. La Tenaz

La Tenaz

¿La razón de salir de Honduras? La necesidad, la pobreza, la falta de trabajo. Tantas cosas te hacen salir de tu país. Tengo dos hijos acá conmigo. Una niña y un niño de 11 y 13 años. Mis otros dos hijos están en Honduras. 

Yo me vine en la segunda caravana que salió de Honduras. Llegué hasta Tapachula. Ahí estaban dando unos permisos para poder seguir subiendo, lo conseguí pero tuve que regresar a mi país.

El trayecto fue difícil. Mi niña se enfermó y el niño se me deshidrató. Ya no podíamos seguir más, ya no quería seguir caminando, así que me tocó devolverme a mi país. Pero yo ya tenía el permiso, así que decidí volver a intentarlo porque es lo que anhelo.  

Volví a hacer todo el camino y llegué hasta aquí. Subiendo de autobús en autobús subimos hasta acá, y un taxi nos trajo a este albergue. Me siento segura y agradecida de que nos abrieran las puertas. Eso me ha permitido buscar trabajo. 

Pero ahorita estamos pasando por un momento difícil, ya había encontrado mi trabajo aquí, pero con esto del coronavirus, se ha dificultado todavía más. La gente está resguardada. Aunque eso ya no importa, próximamente me toca ir a una cita para pedir asilo a Estados Unidos. Iré a Nuevo Laredo y Dios sabrá qué es lo que depara, yo solo ocupo llegar a Estados Unidos. 

¿Mi meta? Pues esa es mi meta. Ya estuvimos en Estados Unidos antes, pero las leyes cambiaron y ya era difícil quedarnos adentro ¿Mi meta una vez ahí? Primero es llegar, conseguir un trabajo, pasar cierto tiempo para ahorrar y luchar por traerme a mis hijos.

“¿Cómo se siente uno con todo esto? Pues la verdad una a veces tiene momentos difíciles, por lo mismo que una está pasando. Se siente triste. Eso siempre lo siento estando ahora aquí porque no estoy con todos mis seres queridos.”

Ahorita iré a Nuevo Laredo, pero a veces, ya ni sé qué pensar. Pienso en devolverme con mis hijos que están allá porque se me acaban las fuerzas, ya no quiero seguir, pero también, pienso en todo el esfuerzo que he hecho hasta ahora, y volver sería también demasiado difícil. Estoy entre la espada y la pared. Ya ni sé qué pensar.

¿Qué me haría sentir en casa? Estar con toda mi familia en Estados Unidos. Echándole ganas y con ayuda de Dios, podré hacerlo.